Como a la mayoría de personas, de pequeña los champiñones no me hacían demasiada (ninguna) gracia. Con el paso del tiempo se han convertido en unos aliados estupendos a la hora de cocinar. Además de que nutricionalmente aportan vitaminas del grupo B y minerales como el potasio, el hierro, el fósforo o el selenio, y cuentan con antioxidantes como el glutatión y la erogotioneína, su intenso sabor sirve para enriquecer el plato más sencillo, a la par que funcionan muy bien como relleno y son una guarnición muy resultona.
Sin embargo, los champiñones tienen un ligero problemilla que incluso puede calificarse de suceso mágico. ¿Cómo es posible que al principio casi no te quepan en la sartén, y tras unos minutos en el fuego parece que solo queden migajas? Y a esto se le suma el hecho de que empiecen a soltar agua, con lo que en vez de salteados acaban por quedar cocidos con una textura un tanto extraña. Sigue leyendo porque ahora mismo saldrás de dudas.
Champiñones al ajillo
Cuando tienes un producto de calidad, es una pena añadirle demasiadas "florituras" que terminan escondiendo su sabor. Es el caso de las gambas o los champiñones que, aunque están riquísimos combinados con otros ingredientes, resultan muy agradables tomándolos solo con algunas especias, aceite de oliva virgen extra y poco más.
Esta receta de champiñones al ajillo de @alpunto_mx es una de esas recetas con champiñones para cenar que merece la pena tener a mano porque te va a resolver la papeleta en más de una, dos y tres ocasiones. Y además, sin encoger ni soltar agua sin ton ni son.
La clave está en la temperatura de la sartén, tanto a la hora de agregar los ingredientes como mientras se están cocinando. Al igual que es importante precalentar el horno para que esté a la temperatura deseada cuando vas a hornear, a la hora de cocinar en la sartén el tema es el mismo. ¿Cómo saber que está tan caliente como debe? Pon unas gotitas de agua y si se evapora rápidamente o si ruedan como si fueran mercurio (en el caso de que sea de acero inoxidable) es que ya está lista.
Ingredientes
Modo de elaboración
En menos de 15 minutos tendrás tus champiñones a punto. Recuerda añadir los champiñones cuando la sartén esté caliente y rehogarlos a fuego fuerte, así se doran por fuera y se mantienen jugosos por dentro. De igual manera, no los salpimientes hasta que ya estén tostados a tu gusto.
Toma nota de los pasos que debes seguir para hacer esta receta y que te quede de lujo.
- Limpia bien los champiñones para eliminar todo rastro de tierra y demás impurezas. Puedes ayudarte con cepillito remojado en agua. A continuación lamínalos.
- Cuando la sartén esté caliente, haz el truco del agua. Agrega un poco de aceite de oliva y rehoga a fuego fuerte la cebolla y el ajo. Remueve constantemente para que no se quemen.
- Incorpora los champiñones y cocina hasta que se tuesten. Añade el chile, el perejil y por último la pimienta y la sal. Aliña si quieres con un poquito más de aceite y ¡listo!
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