Estudios científicos revelan que los teléfonos móviles albergan hasta 20 veces más bacterias que un asiento de inodoro público, con un promedio de casi 800.000 bacterias, entre ellas, patógenos peligrosos como Staphylococcus aureus (causante de infecciones cutáneas) o Escherichia coli (asociada a intoxicaciones alimentarias).

¿Sabías que ciertos hábitos cotidianos con el móvil crean el entorno perfecto para que estos microorganismos se multipliquen? Te lo explicamos a continuación.

Los 6 errores más comunes y cómo evitarlos para reducir riesgos

Comprueba uno a uno que errores cometes al utilizar el móvil que pueden estar haciendo que acumule más suciedad y bacterias. Para cada uno de ellos, te ofrecemos también la mejor solución.

1. Usar el móvil en el baño

El 87 % de las personas admite que utiliza el teléfono mientras está en el baño. Este hábito expone el dispositivo a bacterias fecales como la E. coli, que pueden adherirse a la pantalla mediante partículas en el aire o por contacto con manos contaminadas.

teléfono wc
iStockphoto

Al llevarte el móvil a la cara después, aumentas el riesgo de infecciones gastrointestinales o urinarias.

  • Solución: Deja el teléfono fuera del baño o, si lo usas, límpialo después con toallitas desinfectantes (con 70 % de alcohol isopropílico) y lávate bien las manos.

2. Comer mientras manipulas el móvil

El 65 % de los usuarios come mientras revisa su móvil. Las migajas y grasas de los alimentos se acumulan en la pantalla y ranuras, ofreciendo un banquete a las bacterias.

Además, al tocarlo con las manos sucias, transfieres patógenos como Salmonella o Staphylococcus, que proliferan en superficies cálidas.

teléfono comiendo
iStockphoto
  • Solución: Guarda el móvil al comer y límpialo después si lo manipulas. Usa fundas fáciles de limpiar y evita compartirlo durante las comidas.

3. no limpiar nunca el dispositivo

Más del 50 % de las personas limpia su teléfono menos de una vez al mes. Las bacterias pueden sobrevivir días en superficies lisas, y el calor generado por el móvil acelera su reproducción.

teléfono sucio
iStockphoto

Un estudio en hospitales encontró que el 72 % de los teléfonos móviles de personal médico estaban contaminados con bacterias resistentes a antibióticos.

  • Solución: Desinfecta el móvil al menos 3 veces por semana. Para ello sigue estos pasos: apágalo, retira la funda y utiliza toallitas con alcohol isopropílico al 70% (evita lejía o agua oxigenada). Presta atención a la pantalla, a los bordes y al puerto de carga, donde se acumula el 90 % de los gérmenes.

4. Prestar el móvil a otras personas

Cada vez que alguien toca tu teléfono, transfiere parte de su microbiota cutánea. En entornos como escuelas u hospitales, esto puede propagar bacterias peligrosas como el MRSA (resistente a antibióticos), presente en 1 de cada 6 dispositivos.

  • Solución: Limpia el móvil después de compartirlo, especialmente si la otra persona está enferma. En hospitales, se recomienda el uso de protectores de pantalla desinfectables.

5. Dormir con el móvil cerca de la cara

Al dejar el teléfono en la almohada, lo expones a la saliva, el sudor y las células muertas de la piel: un festín para bacterias como la Streptococcus. Además, el calor corporal crea un microclima húmedo ideal para su crecimiento.

dormir teléfono
iStockphoto
  • Solución: Guarda el móvil en una mesa de noche y límpialo por la mañana. Evita usarlo antes de dormir para reducir la contaminación por contacto facial.

6. Ignorar los "puntos calientes" del móvil

Las bacterias no se distribuyen uniformemente. Según análisis microbiológicos:

  • En la pantalla se encuentran el 41 % de las bacterias, pues los dedos depositan grasa y microorganismos.
  • El 25 % se hallan en las ranuras.
  • El 10 % se acumulan en el puerto de carga.

La solución es utilizar un cepillo suave para limpiar ranuras y aplicar aire comprimido en el puerto de carga semanalmente.

Rompe el ciclo de contaminación

Tu móvil es una extensión de tus manos y sus bacterias pueden llegar a tu boca, ojos o piel. Pequeños cambios como lavarte las manos antes de usarlo, evitar zonas de riesgo (baños, cocinas) y limpiarlo regularmente reducen hasta un 99% los patógenos.

Invierte en un esterilizador UV si tienes niños o un sistema inmunitario vulnerable. Recuerda que la higiene de los dispositivos digitales es tan importante como lavarte las manos.

 

Si te ha interesado este artículo y te gustaría recibir más sobre estilo de vida saludable únete al canal de WhatsApp de Cuerpomente.

Descárgate gratis el eBook 'El plan antiestrés: Regula tu cortisol', elaborado por los expertos de Cuerpomente, para descubrir cómo mantener a raya la hormona del estrés.