Es sorprendente la cantidad de técnicas que tenemos a nuestro alcance para mantener nuestro cuerpo joven y libre de los dolores típicos de la edad. Además de hacer ejercicio, llevar un estilo de vida saludable y cuidar mucho la postura, algunos expertos como Pablo Iglesias, más conocido como Pablo Pilates, nos recomiendan una serie de prácticas sencillas que pueden potenciar nuestro bienestar.

Son pequeños trucos y consejos que pueden incrementar nuestra calidad de vida de las formas más sencillas e inesperadas. Por ejemplo, el grounding. ¿Has oído hablar de esta técnica? ¿Conoces sus beneficios? Es tan sencilla que basta con que le dediques 15 minutos al día, y puede ayudarte a desinflamarte, gestionar el estrés, dormir mejor y prevenir dolores sin hacer ningún esfuerzo. Tan solo necesitas quitarte los zapatos en el lugar adecuado.

¿Qué es el Grounding?

Pablo Iglesias, más conocido como Pablo Pilates, lo define en su libro Muévete para vivir como “una práctica que implica hacer contacto directo con la superficie de la tierra”. Y es que, en esencia, el grounding, también conocido como earthing es eso. Caminar descalzo sobre hierba o sobre arena.

Como explica el experto, “esta simple acción permita que tu cuerpo se recargue con electrones negativos presentes en la tierra, lo que se traduce en numerosos beneficios para tu salud”.

Así lo asegura también el Dr. Gaetan Chevalier, cuyos estudios apuntan a que estar en contacto directo con la tierra tiene múltiples beneficios fisiológicos.

¿Cómo funciona esa práctica?

La idea que subyace tras esta técnica, explica Iglesias, es que “el contacto con la tierra equilibra nuestro potencial eléctrico con el suyo”. Esta teoría parte de la premisa de que la Tierra tiene una carga eléctrica negativa y que, al estar en contacto directo con ella, el cuerpo puede equilibrar su carga eléctrica y reducir el exceso de radicales libres (moléculas con carga positiva que causan inflamación y daño celular.

Según nos explica el experto en pilates, esta teoría cuenta con evidencia científica, como la publicada en el Journal of Inflammation Research, que “muestra como el grounding reduce el dolor crónico al disminuir los niveles de inflamación en el cuerpo”. Tal como explica Iglesias, “los participantes que practicaban el grounding” en el citado estudio, “reportaron una disminución significativa de su dolor y una mejora en su calidad de vida”.

El experto, de hecho, asegura que esto explica en gran medida por qué los índices de dolor han aumentado tanto desde 1960. Antes de esta fecha, explica en su libro, “usábamos calzado con suela de cuero”. Este material es un semiconductor, “por lo que la experiencia era muy similar a la de caminar descalzo”.

Por todo eso, el experto en pilates recomienda a todo el mundo probar sus beneficios. Es una de las muchas técnicas que presenta en su libro para evitar dolores, mejorar la postura y recuperar la vitalidad de la juventud.

Beneficios del grounding

Este sus principales beneficios, Pablo Pilates destaca aquellos que nos van a ayudar a evitar dolores y además puede mejorar nuestra calidad de vida.

Para empezar, asegura, esta práctica puede reducir la inflamación “al equilibrar los electrones en tu cuerpo”. Esto hace que nuestro sistema nervioso esté menos sensible y, por tanto, puede prevenir esos dolores que nos asaltan de forma constante.

Además, explica, “su práctica ha demostrado mejorar la circulación sanguínea”. Esto es esencial para que nuestros músculos estén oxigenados y nutridos, algo que puede mejorar la calidad de los tejidos, previniendo el dolor y ayudándonos a recuperarnos con mayor facilidad de lesiones.

Para acabar, escribe Iglesias, “el contacto con la tierra también tiene un efecto calmante, pues reduce los niveles de estrés y mejora la calidad del sueño”. De hecho, el experto nos recomienda caminar siempre que podamos en espacios naturales, dado que “la exposición a la naturaleza se ha vinculado con la reducción del estrés, la ansiedad y la depresión”.

Nos recuerda, por ejemplo, el concepto del shirin-yoku, o baño de bosque japonés, que “subraya los beneficios de estar en contacto directo con el ambiente forestal”. Esta práctica, asegura, “mejora la salud general, reduce el estrés y aumenta la energía”.

¿Cómo practicar el grounding?

La forma más sencilla y beneficiosa de practicar el grounding puede ser acudiendo a un lugar en plena naturaleza en el que puedas caminar descalza sin peligro, como por ejemplo en la playa. Aunque esta no es la única forma de hacerlo. Las recomendaciones del experto en pilates son las siguientes:

  • Aprovecha cualquier oportunidad. Iglesias nos recomienda que aprovechamos cualquier oportunidad que tengamos para “caminar descalzo sobre superficies naturales, ya sea en tu jardín, un parque cercano o en la playa”. Para que esta actividad nos reporte sus beneficios, el experto recomienda “dedicar al menos 15 minutos al día” al grounding.
  • Alfombrillas y sábanas. Esta práctica está tan extendida, que existen incluso alfombras o sábanas de grounding que el experto recomienda “para aquellos que viven en climas fríos o en áreas urbanas. Según su libro, estos productos “están diseñados para simular los efectos del grounding y se pueden usar “mientras se duerme o se trabaja en un escritorio”.
  • Jardinería. Para acabar, el entrenador de pilates nos recuerda que “trabajar con la tierra directamente con las manos es otro modo efectivo de practicar el grounding”. Así que practicar jardinería en casa, además de ser un hobby estupendo y hacer que tu jardín (o balcón) sea el más bonito del vecindario puede ayudarte a prevenir dolores y alargar tu juventud.

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