Si hay dos disciplinas famosas por sus beneficios para el cuerpo y su bajo impacto son, sin duda, el pilates y el yoga. Se trata de dos tipos de entrenamiento respetuosos y versátiles, que se pueden adaptar a todo tipo de condiciones y niveles, e incluso combinar entre sí. De hecho, quizá no sabías que hay una disciplina híbrida, el yoguilates, que combina lo mejor de cada una para promover un beneficio general en todo el cuerpo.
El yoguilates fue creado en los años 90 por Jonathan Urla, instructor oficial de yoga y pilates, con amplia experiencia en atletismo y danza. Él decidió unificar ambas metodologías para aprovechar todas sus ventajas y lograr una rutina deportiva más completa e intensa. Así nació esta disciplina que combina la conexión cuerpo-mente con la importancia del core y la respiración en el control del movimiento.
Beneficios del yoguilates
Se trata de una disciplina de ejercicio híbrida que combina el trabajo de flexibilidad, alineación postural, tonificación muscular y control mental y de la respiración. Por ello, los beneficios que reporta tanto al cuerpo como a la mente son múltiples y muy interesantes:
- Tonifica los músculos: esta disciplina mixta aumenta la intensidad del ejercicio combinando asanas con movimientos de repetición más propios del pilates que se realizan acompasados con la respiración. Por eso contribuye a quemar calorías y estilizar la silueta.
- Mejora la flexibilidad: incide en posturas que trabajan la elasticidad y se adaptan al nivel de cada persona para, poco a poco, ganar amplitud de movimiento y agilidad.
- Trabaja fuerza y resistencia: potencia la masa muscular, sobre todo, en piernas, abdomen, espalda y glúteos, manteniendo tonificados los brazos también. En este sentido, la combinación de repeticiones y sostén de las posturas más exigentes resulta esencial.
- Combate el estrés: reduce los niveles de cortisol en el organismo mediante la respiración y la relajación que favorecen ciertas asanas.
- Mejora la postura: ayuda a corregir las posturas viciadas por el sedentarismo, fortaleciendo los músculos de la columna y favoreciendo una mejor alineación.
- Promueve la conciencia corporal: al trabajar la conexión cuerpo-mente, mejora el control del movimiento y trabaja la conciencia corporal para conseguir un mayor control de las posturas.
- Favorece la circulación: al oxigenar el cuerpo con la respiración y las asanas, mejora el flujo sanguíneo.
En qué consiste una rutina de yoguilates
Es algo que depende mucho del instructor. A veces, se trata de clases en las que se comienza con la rutina de una disciplina y se finaliza con la otra; y viceversa. Normalmente, si se realiza algún trabajo intenso con alguna serie de pilates, se suele complementar con posturas restaurativas de yoga para relajar los músculos.
He aquí algunos ejemplos:
- Comienzo con serie de planchas, laterales y frontales, trabajando la resistencia. Continuación con rutina del guerrero de yoga.
- Comienzo con rutina de pinza de yoga y completa con serie abdominal de can can y posturas restaurativas de abdomen.
- Rutina de la paloma de yoga con ejercicio del cien de pilates para trabajar abdomen y estiramientos con relajación final.
Rutinas combinadas
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La postura del gato es ideal para movilizar la columna.
iStock
También es posible combinar ejercicios de yoga y pilates durante toda la sesión, mediante transiciones fluidas y siempre conectadas por la respiración. Podría tratarse de una secuencia similar a esta:
- Respiraciones o relajación inicial para favorecer la concentración.
- Movimientos suaves de calentamiento para coordinar con la respiración. Como el ejercicio gato-vaca o aperturas y cierres de pecho sentados.
- Asanas de yoga y series de pilates que trabajen flexibilidad, a la vez que fuerza, resistencia y equilibrio. Planchas, ejercicio del cien, puentes de hombros, serie del guerrero, la pinza o la paloma, etc.
- Secuencia para compensar las series con más intensidad con posturas restaurativas como torsiones, estiramientos de espalda y piernas en el suelo, etc.
- Relajación final en savasana.
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