¿Qué es lo que todos deseamos en la vida? ¿Y qué es lo que más queremos para aquellos a los que amamos? Martin Seligman, considerado el padre de la psicología positiva, no duda en lanzar estas preguntas al aire en una de sus conferencias más impactantes, aquella que ofreció para la Universidad del Sinú Montería. Durante décadas, la psicología se ha centrado en tratar el sufrimiento, en aliviar el dolor y llevar a las personas de un estado de malestar profundo a uno de cierta estabilidad.

Pero, como señala Seligman, esto no basta. Él propone, frente al pesimismo de Schopenhauer y el enfoque médico de Freud, que esta visión “que es la de la medicina y la visión tradicional de la psicología, es empíricamente falsa, moralmente insidiosa y políticamente un callejón sin salida”. Y es que, como explica el psicólogo, cuando nos acostamos cada noche no deberíamos en pensar “en cómo pasar de -8 a -3”, sino en pasar de “+ 5 a + 6”.

La buena noticia es que, según Seligman, es posible hacerlo. Porque si bien antes “no había ciencia sobre esto”, en la actualidad podemos hablar de “desarrollos científicos en cuanto a bienestar y psicología positiva”, que son los que configuran su famoso método PERMA, en el que se esconden las cinco claves de la felicidad.

Emociones positivas

La primera clave del método PERMA es la P, de positive emotions. En español, “emociones positivas”. Parece evidente, pero no por ello es superficial. Las emociones positivas, como la gratitud, la esperanza, el amor o la curiosidad, son un antídoto contra el estrés y fortalecen nuestra resiliencia emocional. Pero no se trata de forzar una alegría falsa ni de ignorar lo que duele. La psicología positiva nos invita a ampliar nuestra capacidad de fijarnos en lo que funciona, en lo que nos hace bien.

En esta línea, Seligman propone algunas prácticas concretas que nos permitirá entrenar esta habilidad. La más famosa es el conocidísimo diario de gratitud. Si dedicamos unos minutos cada noche a escribir tres cosas buenas que nos hayan pasado ese día, descubriremos que la gratitud tiene un poderoso efecto sobre el bienestar. Dirigir la atención hacia lo positivo hace que el cerebro aprenda a ver más motivos para estar bien que para estar mal.

Compromiso

La “e” en PERMA es de engagement, “compromiso”. Pero ojo, que esta palabra no hace referencia a la disciplina o la responsabilidad. Es una especie de acuerdo que debemos entablar con nosotros mismos y nuestras fortalezas, una sintonía interna que nos permite colocarnos en el sitio preciso en el que debemos estar, para fluir y sentirnos en armonía con lo que hacemos.

Cuando Seligman habla de compromiso, habla de la capacidad de involucrarte profundamente en aquello que haces, en aquello que te desafía y te conecta con tus talentos. Puede ser cualquier cosa que tenga, es equilibrio perfecto entre encajar con tus mejores talentos y tener cierto nivel de desafíos. Podría sucederte cuando pintas, bailas, hacer ejercicio, escribes, trabajar en una manualidad o resuelves sudokus. Cada persona es única en este sentido. Lo importante es que te absorba y te permite sacar lo mejor de ti misma.

Este tipo de compromiso ese esencial para construir una satisfacción duradera. Y es así porque no depende de los resultados, basta con que consigas conecta con el momento presente.

 

Relaciones positivas

Vamos ahora con la “r”, que es de relationships. Y es que, para Seligman, las  son uno de los más importantes predictores de una vida feliz. No es el único que lo dice.

Aunque cabe aclarar que esto no va de tener compañía, sino de construir vínculos basados en la confianza, el apoyo mutuo y la autenticidad.

A veces se nos olvida que cuidar nuestras relaciones no es algo opciones ni secundario. Es parte fundamental de nuestro equilibrio emocional. Tener una conversación con un amigo, compartir un gesto de ternura, un cariño… Cada interacción positiva fortalece nuestra red de bienestar emocional. Y por eso, precisamente, cultivar relaciones sanas no solo mejora nuestra felicidad: también potencia la de quienes nos rodean.

Sentido

Con la “m”, Seligman nos propone meaning and purpose. Es decir, significado y propósito. Sentido. Una de las claves principales del bienestar es vivir con propósito, sentir que nuestra existencia tiene un “para qué” más allá de las obligaciones cotidianas. Esa es la clave para mantenernos emocionalmente fuertes, incluso en los momentos difíciles.

El sentido se puede encontrar de muchas maneras posibles. Hay causas que nos mueven, vocaciones profesionales, espiritualidad, el cuidado de la familia o incluso el compromiso que puedas adoptar contigo misma. Lo importante no es lo grande que sea tu propósito, sino lo profundo que conecte con tus valores.

Seligman defiende que cuando sentimos que lo que hacemos tiene impacto, nuestra vida se llena de dirección, energía y motivación.

Logro

Acabamos con la “a” de accomplishment, que podríamos traducir como “éxito o sentido del logro”. Y es que la parte final del método PERMA hace hincapié en la importancia del logro personal. Tener metas, esforzarte por alcanzarlas y sentirte orgullosa de tus propios avances es una fuente inagotable de bienestar. Pero ojo, que esto no va de acumular trofeos ni medallas, va de progresar en lo que de verdad te importa, en experimentar el placer del progreso y en dominar, poco a poco, aquellas áreas que consideres más importantes en tu vida.

El reto consiste en encontrar el equilibrio. Celebrar lo que hemos conseguido sin caer en la autoexigencia. Reconocer los logros del día a día, pero sin dejar de marcarte objetivos alcanzables y revisar tu evolución para reforzar tu autoestima, sin perder la motivación.

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