La fresa es una de esas frutas top muy populares por su versatilidad, sus propiedades, su sabor, su color y hasta su aspecto, que las convierte en diseños protagonistas de prendas infantiles, menaje del hogar e incluso muñecas. ¡Cómo olvidar a la mítica Tarta de Fresa! Seguramente que, hasta la fecha, al lavar las fresas para eliminar pesticidas y virus (lo ideal es comprar las ecológicas) hicieras lo mismo que yo, o sea enjuagarlas, y dejarlas en reposo con vinagre durante un mínimo de 2 minutos, volverlas a enjuagar y seguidamente ¡zas! hojitas fuera y a la basura directas (o al cubo de los residuos orgánicos para ser más exactos).
Pues no lo hagas más, o al menos no hasta que leas algunos de los usos que puedes darles. Todo viene a partir de diversos estudios que apuntan a que las hojas de las fresas también tienen gran potencial biológico, contienen vitamina C, hierro y calcio, son ricas en compuestos bioactivos, antioxidantes y agentes antiinflamatorios, contienen taninos eficaces contra náuseas y calambres estomacales, y ácido cafeico , un compuesto que alivia la inflamación, lo cual es una buena noticia para quienes padecen artritis. ¡Una joya!
3 usos sorprendentes con las hojas de las fresas
Antes de entrar en materia, una apreciación: aunque las vitaminas y minerales de la fresa la convierten en una aliada de la salud, hay ciertas personas para las que está contraindicada.
Tenlo en cuenta si te encuentras en alguno de estos grupos: personas con un intestino delicado, personas con litiasis renal por oxalatos o alérgicos a la fresa (que suelen coincidir con las alérgicos a la aspirina). En cualquier caso, ante la duda consulta siempre con tu médico antes de probar algunas de los siguientes usos con las hojitas de las fresas.
Prepárate Una bebida saludable y refrescante
¿Has cortado las hojitas y te has llevado mucha pulpa con ellas? Aprovéchalas para prepararte una bebida refrescante con agua ligeramente aromatizada. Para prepararla, coloca las hojas limpias de las fresas de cultivo ecológico en un recipiente de cristal, cúbrelas con agua y ponles la tapa para que queden cerradas herméticamente. Refrigera unas horas, cuela y bebe a sorbos.
En principio te servirá con quince hojas, pero puedes jugar con las cantidades según la intensidad de sabor que quieres. ¿Cultivas menta en casa? También puedes añadirle unas hojas, incluso cáscaras de pepino ecológico.
Hazte un batido con extra de nutrientes
Si sueles prepararte batidos para desayunar y tener energía, quizás te interesa saber esto. La próxima vez que te prepares uno de hoja verde no te limites a las espinacas o la col rizada: añade también las hojas de fresa que te sobren porque le darán a tu batido un extra de nutrientes.
Lava bien la fresa ecológica y tritúrala con hojas y todo. Otra opción es que las congeles tras quitarles el tallo para próximos batidos; eso sí, sécalas bien antes y mételas preferiblemente en bolsas de congelación con cierre hermético.
Elabora tu propio vinagre casero riquísimo
Este uso es de mis preferidos porque me encanta aromatizar el aceite de oliva con lo que sea para darle ese punto aromático a mis ensaladas, tostadas y vinagretas. Le echo ajo, romero, albahaca, tomillo... Pero no se me había ocurrido hacer lo mismo con el vinagre, sí lo que había probado pero ya envasado, no casero.
Resulta que el vinagre de fresa no solo está rico como aliño de ensaladas sino que también puedes añadirlo a algunas salsas para potenciar los sabores. Es tan fácil como poner las hojas en un tarro de cristal y cubrirlas con el vinagre que más te guste (lo ideal es que vayas probando distintas opciones para ver cuál funciona mejor). Déjalo reposar 1 semana en la despensa bien tapado, cuélalo y pásalo a una vinagrera. ¡Y ya lo tienes!
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