El arbusto de los siete hijos (Heptacodium miconioides) debe su nombre inusual a las pequeñas flores de color blanco cremoso que crecen en grupos de siete y miden aproximadamente un centímetro.

Este arbusto de hoja caduca pertenece a la familia de las madreselvas(Caprifoliaceae) y es originario de China. Aunque fue introducido en Europa hace varias décadas, sigue siendo poco conocido.

Sin embargo, esto podría cambiar pronto, ya que se trata de una de esas plantas con flor muy resistentes, capaz de soportar sequías temporales y con un alto valor ornamental. Además, su utilidad como fuente de alimento para los insectos hasta octubre la convierten en una opción interesante para jardines y espacios verdes.

una planta de apariencia única

El arbusto de los siete hijos es una planta grande, de hoja caduca, tupida, erguida y de múltiples tallos, que puede alcanzar una altura de entre tres y cuatro metros.

Su corteza, de color amarillo a marrón rojizo, se desprende en tiras en las ramas más viejas, lo que hace que la planta destaque incluso durante la temporada sin hojas.

Las panículas despliegan una prefloración de delicadas flores blanco crema con aroma a jazmín en junio. Sin embargo, la floración principal se produce de agosto a octubre, justo cuando la mayoría de las otras plantas con flores ya se han marchitado.

Cuando los pétalos blancos se caen, emergen los llamativos cálices de color rojo púrpura. Los frutos, de textura coriácea y color rosa brillante a violeta, miden aproximadamente un centímetro de largo.

PLANTAR O SEMBRAR EL ARBUSTO DE LOS SIETE HIJOS

El arbusto de los siete hijos se suele comercializar en macetas, lo que permite plantarlo durante todo el año, siempre que el suelo no esté helado.

Sin embargo, los mejores momentos para plantarlo son la primavera y el otoño. También es posible encontrar semillas en algunas tiendas especializadas, que se pueden sembrar en macetas durante las cuatro estaciones.

la mejor UBICACIÓN 

Este arbusto se desarrolla mejor en lugares soleados y cálidos, aunque también crece adecuadamente en sombra parcial.

El suelo ideal debe estar bien drenado y ser rico en nutrientes y en humus, con una humedad moderada a fresca. Además, puede tolerar períodos de sequía cortos, así como las condiciones propias de los climas urbanos.

Aunque se recomienda cultivarlo al aire libre, también puede crecer en una maceta grande, al menos durante los primeros años de su desarrollo.

CUIDADOS DEL ARBUSTO DE LOS SIETE HIJOS

El cuidado de este arbusto es sencillo. Con los siguientes consejos, podrás aprovechar al máximo su belleza y vitalidad:

1. RIEGO

  • Una planta madura necesita ser regada normalmente una vez a la semana, aunque depende de las temperaturas y la estación. Comprueba el estado de la superficie de la tierra.  
  • Los arbustos jóvenes necesitan un riego más frecuente —dos veces por semana, por ejemplo— para garantizar un desarrollo saludable.

2. FERTILIZACIÓN

  • Los arbustos plantados directamente en el jardín se benefician de una porción de fertilizante orgánico completo en primavera.
  • Las plantas en macetas requieren más nutrientes, por lo que se recomienda añadir al agua de riego fertilizante líquido casero o comercialmente disponible para plantas verdes y con flores una vez por semana.

3. PODA

  • Aunque el arbusto de los siete hijos tolera bien la poda, esta no es estrictamente necesaria.
  • Si decides podarlo, el mejor momento para hacerlo es en primavera, antes de que comience su crecimiento activo.

4. PROPAGACIÓN

  • La planta se puede propagar tanto por semillas como por esquejes.
  • Las semillas se recolectan de los frutos del arbusto y se pueden sembrar durante todo el año.

Con estos cuidados, el arbusto de los siete hijos se convertirá en un elemento muy atractivo en tu terraza o jardín. Además, dará alimento a las abejas y otros polinizadores necesarios para el mantenimiento de la biodiversidad.