A todos nos gustan los personajes como Monica Geller en Friends: organizada, meticulosa y, por qué no decirlo, bastante controladora. Parecen hacer más sencilla la vida a sus amigos, sus líos son divertidos y acabamos sintiendo un gran afecto por este tipo de personajes. Pero en la vida real, las personas controladoras tienen poco de divertidas, y en muchas ocasiones, pueden ser una fuente continua de conflictos.

Si lidias en tu día a día con uno de estos perfiles, sabes de qué estamos hablando: personas que priorizan sus necesidades por encima de las de los demás, que no se adaptan a los cambios y hasta hacen uso de la manipulación emocional para salirse con las suyas.

No hay nada de entrañable en este tipo de comportamiento, y según los psicólogos hay una técnica que puede ayudarnos a desarmarlas para que no nos hagan la vida imposible.

Detecta el problema

Como sucede con otros muchos perfiles complicados, como el del narcisista, lo primero es aprender a identificar a aquella persona que encaja en la definición del controlador. Según el psicólogo Arturo Torres, hay ciertas características que deberían alarmarnos y hacernos pensar que quizá estamos tratando con una persona con tendencias controladoras. Las más importantes son las siguientes:

  • Manipulación de marcos mentales. Las personas controladoras usan el lenguaje para crear “coartadas morales” para justificar su comportamiento. Según explica el experto, estas personas “necesitan ocultar sus verdaderas motivaciones”, por lo que usan el lenguaje para desviar la atención. Por ejemplo, podrían justificar su actitud controladora en el deseo de proteger al otro.
  • Paternalismo. Este tipo de personas suele adoptar un tono condescendiente, en el que se ofrece a tomar decisiones por otros o critica la falta de criterio de los demás. La versión elegante del “dame, que tu no sabes”.
  • Aislamiento social. Para conseguir controlar mejor a una persona, este tipo de perfiles intentan separar a su víctima de sus círculos sociales y familiares para aumentar su dependencia. Cuanto mayor sea esta, más fácil será conseguir que el otro haga lo que desea.
  • Perfeccionismo extremo. Las personas controladoras aplican estándares que son inalcanzables a los demás, frustrándose cuando se cumplen sus expectativas. Esto puede generar muchas discusiones porque, como explica Torres para Psicología y mente, las personas controladoras creen que “lo normal es someterse a su criterio, dado que se comportan como si tuviesen la autoridad para establecer el límite entre lo que está bien y lo que está mal”.

Una técnica para desarmar a los perfiles controladores

Una vez identificada a la persona controladora, debemos aprender a lidiar con ella. En muchos casos, si esta persona ha cruzado tus límites, te hace infeliz o te perjudica, puede que lo mejor sea sencillamente cortar el contacto.

Esta es la técnica más efectiva para limitar el poder que tiene sobre ti. Pero si no es posible romper la relación, porque estamos hablando de tu vecina, tu compañero de trabajo o un familiar cercano, es hora de poner en práctica todo lo que la psicología nos ha enseñado sobre cómo lidiar con las personas controladoras.

Establece límites claros

A la hora de tratar con personas controladoras, es fundamental definir y comunicar de manera asertiva los límites personales.Esto implica expresar claramente lo que es aceptable y lo que no en la relación, protegiendo el espacio personal y emocional.

Esta práctica es esencial en todas las relaciones saludables, pero es especialmente necesaria en las interacciones con personas controladoras o narcisistas.

Practica la asertividad

Ya hemos mencionado esta palabra, pero no siempre sabemos bien lo que significa. La asertividad es una forma de comunicarnos que nos permite expresar pensamientos y sentimientos de manera directa y respetuosa, sin ceder ante la manipulación o el control. Mantener una comunicación firme ayuda a evitar que las personas controladoras impongan su control.

Es importante, además, enfocarnos en nuestro propio desempeño, y no en el comportamiento del controlador. De esa forma, reduciremos su influencia emocional sobre nosotros.

Evita las confrontaciones innecesarias

Las personas controladoras pueden reaccionar negativamente ante la confrontación directa. Por ello, los psicólogos nos recomiendan evitar las discusiones que pueden escalar y, en su lugar, utilizar respuestas neutrales o cambiar de tema para desactivar situaciones potencialmente conflictivas.

La psicóloga Ava Green recomendaba en el New York Post tener estrategias de salida preparadas para poder evitar estas confrontaciones y proteger la salud emocional.

Mantener la calma y el control emocional

No dejarse arrastrar por provocaciones es esencial cuando lidiamos con una persona controladora. Mantener la serenidad y no mostrar reacciones emocionales fuertes puede desincentivar los intentos de manipulación

La técnica de la piedra gris es particularmente efectiva en este sentido. Consiste en volverse poco interesante para el controlador, emocionalmente inerte, de forma que consigamos minimizar su interés en controlar.

Buscar apoyo externo

Dado que una de las estrategias claves del controlador es aislar, buscar apoyo en los amigos, la familia o los profesionales de la salud mental puede ser esencial. Las amigas nos salvan la vida, como se suele decir. Compartir las experiencias que estamos viviendo con otros es crucial para ver las cosas desde otra perspectiva y desarrollar estrategias adicionales para manejar la situación.

Además, el apoyo externo es esencial para reforzar la autoestima y conseguir consejo. La psicóloga Carolina Lozano Fernández destaca la importancia de no quedarse impasible y responder a las manipulaciones para evitar sus efectos negativos en la salud mental, según comparte El País.

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